Naquela casa mora um certo moço
Que não diz nada,
Não se sabe o nome.
Esse certo moço,
Que não é menino nem homem,
Anda sem precisão.
A noite volta, sem sombra.
Traz consigo a sua assinatura,
A solidão de seus pensamentos.
Naquele moço
Pulsa um certo coração
Que de tão rugoso já não bate por alguém.
Aquele certo moço
Esquece-se de se esquecer
De umas certas outras vidas.
O moço já não aparece mais.
Talvez, de certa maneira,
Tenha ido viver mais errado.
segunda-feira, 29 de outubro de 2012
sábado, 6 de outubro de 2012
Una Dama Vieja
Te ibas bailando por las calles,
Te ibas arrestando mi pecho.
Me callabas en sonrisas,
Me enamorabas por el tacto.
Te ibas tirando la tibieza,
Te ibas saltando en mi miradas.
Emergías en mi sueños más fondos,
Vivias en mi pesadillas más muertas.
Te ibas haciendo sus caminos,
Te ibas recurriendolos sujetando mis dedos.
Así yo perpetuava nuestros días,
Acostado en tu piel dorada.
Pero el calor del tiempo
Se ha huido de tus manos lisas.
Te ibas llorando como la lluvia en Diciembre,
Te ibas cayendo en tus pasos tan despacios.
Te ibas olvidando de los rostros amigos,
Te ibas alenjándose de la vida.
Me quedo como un recuerdo
Y tú te vas como el viento.
Por tus ojos estoy cubierto de humo;
Eclipsado, borrado.
Te ibas quedando tan débil como vidrio,
Te ibas partindo quieta.
Me iba mirando tu cuerpo, incrédulo;
Me iba sentindo tu frío, terrible.
Tirado en la vida solo otra vez,
Entro ahora en la muerte
Te ibas arrestando mi pecho.
Me callabas en sonrisas,
Me enamorabas por el tacto.
Te ibas tirando la tibieza,
Te ibas saltando en mi miradas.
Emergías en mi sueños más fondos,
Vivias en mi pesadillas más muertas.
Te ibas haciendo sus caminos,
Te ibas recurriendolos sujetando mis dedos.
Así yo perpetuava nuestros días,
Acostado en tu piel dorada.
Pero el calor del tiempo
Se ha huido de tus manos lisas.
Te ibas llorando como la lluvia en Diciembre,
Te ibas cayendo en tus pasos tan despacios.
Te ibas olvidando de los rostros amigos,
Te ibas alenjándose de la vida.
Me quedo como un recuerdo
Y tú te vas como el viento.
Por tus ojos estoy cubierto de humo;
Eclipsado, borrado.
Te ibas quedando tan débil como vidrio,
Te ibas partindo quieta.
Me iba mirando tu cuerpo, incrédulo;
Me iba sentindo tu frío, terrible.
Tirado en la vida solo otra vez,
Entro ahora en la muerte
Assinar:
Comentários (Atom)